Si trabajas con químicos, alimentos líquidos o lubricantes, es frecuente que al fondo del contenedor queden residuos al final del día. Dejarlo ahí puede no significar nada, pero en realidad esos remanentes se traducen a la larga a dinero desperdiciado.
En industrias donde la eficiencia logística es clave para la competitividad, aprender a vaciar tus totes por completo es necesario. Muchos creen que basta con abrir la válvula y esperar, pero debido al diseño de la base y la viscosidad de ciertos productos, siempre queda algo al fondo. Aquí te enseñamos cómo optimizar este proceso.
Como vaciar un tote IBC
Inclina ligeramente el IBC
Al vaciar un IBC en una superficie plana, la válvula no es capaz de sacar el líquido de hasta el fondo, especialmente con sustancias densas como melazas o ciertos aceites. Aunque el fondo tiene una ligera pendiente hacia la válvula, a veces no es suficiente, en cuyo caso lo mejor es inclinar ligeramente el contenedor.


Cuando el nivel de líquido esté por debajo del 25%, se recomienda inclinar el contenedor entre 5° y 10° hacia el frente, donde está la válvula. Es necesario asegurar que la estructura del contenedor esté bien apoyada en algo firme, nunca se debe improvisar con objetos inestables para evitar que el contenedor caiga.
Evita el "efecto vacío"
¿Has intentado vaciar una botella de agua rápido y escuchas ese sonido de burbujeo que detiene el flujo? Eso mismo pasa en un Contenedor IBC, si la válvula está abierta, pero la tapa superior está sellada herméticamente, se crea un vacío que ralentiza o detiene la salida del líquido.
Para evitarlo, lo mejor es abrir ligeramente la tapa superior de 6 o 9 pulgadas antes de empezar la descarga. Si el producto es volátil o desprende gases, es adecuado usar una tapa con válvula de venteo, muy común en el manejo de sustancias químicas en México para cumplir con medidas de seguridad.
Elegir la válvula para IBC
La mayoría de nuestros equipos cuentan con una válvula de mariposa, que a diferencia de otros tipos de cierre, es ideal para el manejo de líquidos porque:
- Apertura gradual: Permite controlar el flujo con precisión, evitando salpicaduras o golpes de ariete que puedan desperdiciar producto al inicio de la descarga.
- Diseño compacto: Al estar integrada perfectamente en la base del contenedor IBC, minimiza el espacio donde el líquido podría estancarse, facilitando que el flujo sea constante hasta el último litro.


Consideraciones de seguridad y normativa
Recuerda que en México, el manejo de residuos y sustancias peligrosas está regulado. Un Contenedor IBC que no ha sido vaciado correctamente puede ser considerado un residuo peligroso si el remanente es tóxico, lo que complica su transporte y reacondicionamiento según las normas de la SEMARNAT. Para una operación sin contratiempos, debes cumplir con las siguientes normas:
- NOM-002-SCT/2011: Esta norma clasifica las sustancias peligrosas más transportadas, si el Contenedor IBC no se vacía correctamente, el peso residual puede alterar la clasificación de la carga y generar multas durante el transporte.
- NOM-023-SCT2/2011: Establece que los envases y embalajes (como los IBC) deben estar limpios y sin residuos en el exterior para su traslado. Un goteo por una válvula vieja o un mal vaciado es motivo de sanción.
- LGPGIR (Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos): En México, un Contenedor IBC que aún contiene restos de material peligroso se considera un residuo peligroso en sí mismo. Vaciarlo al 100% facilita que el envase pueda entrar en un proceso de reacondicionamiento o reciclado, evitando que tu empresa sea señalada por mal manejo de residuos.
No dejes que el desperdicio afecte tus márgenes de ganancia, un vaciado eficiente no solo te ahorra dinero en producto, sino que facilita el lavado y reutilización de tus envases.
En nuestra tienda, contamos con Contenedores IBC diseñados para un drenaje adecuado, para que aproveches cada litro de tu inversión. Contáctanos y descubre la eficiencia de nuestros equipos.